Meghan Markle confiesa que llegó a sentirse insegura durante sus inicio en Hollywood

Resulta casi que imposible no poder estar al pendiente de cada una de las declaraciones que haga Meghan Markle desde que se anunció oficialmente su compromiso con el Príncipe Harry.

Por eso he ido compartiendo contigo, poco a poco, detalles sobre su estilo de vestir, su primer matrimonio, su carrera artística, pero lo que nos faltaba era conocer un poco sobre su pasado. 

Pues, al respecto, ha salido a la luz un escrito a puño y letra por Meghan de hace dos años, donde revela lo complicado que le fue ganar confianza en ella mientras buscaba un puesto en Hollywood.

Foto: People

“Estaba tratando de encontrar mi valor en una industria que juzga todo lo que no eres en comparación con todo lo que eres. Ejecutivos me decían que “no era lo suficientemente delgada, no lo suficientemente bonita, no lo suficientemente étnica, mientras que al día siguiente era para otros demasiado delgada, demasiado étnica, demasiado bonita”.

Te puede interesar: Príncipe Harry y Meghan Markle podrían haber roto tradición por ¿el sabor del pastel de su boda?

Hasta que a los 20 años, conoció a la reconocida directora de casting April Webster, quien cambió su forma de pensar: “En mi primera audición para ella, me detuvo a mitad de la escena y simplemente me dijo ‘Debes saber que eres suficiente’. Nadie había visto eso nunca, o tal vez nadie me lo había dicho, pero esa mujer que nunca había visto me vio.

Foto: People

“Mi reacción visceral fue reír. reír fuerte. Tal vez eso mantendría las lágrimas escondidas detrás de mis ojos abiertos. No habría importado si hubiera llorado, porque ella me había visto. Ella vio toda esa inseguridad radiante a través del autobronceador y el blush excesivo. ‘Necesitas saber que eres suficiente. Menos maquillaje, más Meghan’, dijo”.

Te puede interesar: En fotos: Así fue el primer matrimonio de Meghan Markle, la prometida del Príncipe Harry

meghan-markle
Foto: HOLA!

Sobre cómo este comentario influyó en ella, Meghan confesó: “Ella continuó diciendo que yo era como un “violeta que se encoge”, alegría marchita, energía y exuberancia detrás de ese manto de inseguridad. No podía pagar por una sesión de terapia tan buena y, ese momento, para mí, fue una llamada de atención”.

¡Qué bella!

Con información de Quién


Síguenos en Facebook